Comentarios sobre El
hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl (1946) Prof. Graciela Barroso 5 de agosto de 2002
Cómo
aceptar que la vida sea digna de ser vivida, a pesar de todo lo adverso que hay
en ella, es el tema central del existencialismo. Víktor Frankl afirma que vivir
es aceptar con dignidad el desafío que plantea la vida, con su carga de
adversidad, y sobrevivir es hallar el sentido de ese sufrimiento.
¿Qué
es el hombre, entonces? El ser humano es alguien inevitablemente afectado por
su entorno. Sin embargo, el hombre tiene una cierta capacidad de elección, ya
que puede conservar un vestigio de libertad espiritual, de independencia
mental, incluso cuando se encuentra en circunstancias terribles de tensión
psíquica y física. Al hombre se le puede arrebatar todo, salvo una cosa: la
última de las libertades humanas, la elección de la actitud personal ante un
conjunto de circunstancias para decidir su propio camino.
Aun
cuando parezca que las circunstancias son más fuertes, siempre hay ocasiones
para elegir si uno va a ser o no juguete de dichas circunstancias, renunciando
a la libertad y a la dignidad. Es esta libertad espiritual, que no se nos puede
arrebatar lo que hace que la vida tenga sentido y propósito.
El
modo en que un hombre acepta su destino y todo el sufrimiento que éste
conlleva, la forma en que carga su cruz, le da muchas oportunidades —incluso
bajo las peores de las adversidades— para dar a su vida un sentido más
profundo. Puede conservar su valor, su dignidad, su generosidad.O bien, en la
dura lucha por la supervivencia, puede olvidar su dignidad humana y ser poco
más que un animal. Una situación difícil puede proporcionarle la oportunidad de
hacer méritos en el camino de la superación.
En
todas partes, el hombre se enfrenta a su destino y puede conseguir algo por vía
del sufrimiento. Muchas veces es precisamente una situación externa
excepcionalmente difícil lo que da al hombre la posibilidad de crecer
espiritualmente más allá de sí mismo. La realidad cotidiana representa una oportunidad
y un desafío: o bien se puede convertir la experiencia en victoria, la vida en
un triunfo interno, o bien se puede ignorar el desafío y limitarse a vegetar.
¿Qué
es, en definitiva, vivir? Vivir significa asumir la responsabilidad de
encontrar la respuesta correcta a los problemas que se nos platean y cumplir
las tareas que la vida nos asigna continuamente. "Vida" no significa
algo vado, sino algo muy real y concreto, que configura el destino de cada
hombre, distinto y único.
La
búsqueda por parte del hombre del sentido de la vida constituye una fuerza
primaria y no una racionalización secundaria de sus impulsos, de sus instintos.
Sentido no es algo que nace de la propia existencia, sino algo que hace frente
a la existencia.
El
hombre es una criatura responsable y debe aprehender el sentido potencial de su
vida. Lo que se le pide al hombre no es, como en el caso de otros filósofos
existenciales, que soporte la insensatez del mundo, de la vida, sino más bien
que asuma racionalmente su propia capacidad para aprehender toda la sensatez
incondicional de esa vida.
Cada
época tiene su propia neurosis colectiva, es cierto. El vacío existencial,
neurosis masiva de este tiempo según Frankl, puede develarse como una forma
privada y personal de nihilismo, que se traduce a veces en la aseveración de
que todo se ha perdido o carece de significación. Es cierto también que cada
ser humano es un ser finito, y su libertad está restringida. No se trata,
entonces, de liberarse de las condiciones que imponen las circunstancias del
mundo, se trata de tomar una postura ante esas condiciones. La libertad, en
definitiva, es la capacidad de la existencia humana para elevarse por encima de
esas condiciones y trascenderlas.
En
definitiva, el ser humano no es una cosa más entre otras cosas: las cosas se
determinan unas a otras, pero el hombre, en última instancia, es su propio
determinante. Lo que llegue a ser, dentro de los límites de sus facultades y de
su entorno, lo tiene que hacer por y para sí mismo. ¿Qué es el hombre, para
Frankl? Es el ser que siempre decide lo que es, en medio y a pesar de, las
circunstancias. Y lo aclara con una imagen de su propia experiencia: el
hombre es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el ser
que ha entrado en ellas con paso firme, musitando una oración.
RELATIVISMO ÉTICO
Afirmación según la cual un juicio
moral no es de por sí verdadero (afirma que algo es correcto o bueno) o falso
(afirma que algo es incorrecto o malo), y que su verdad o falsedad no depende
de las razones que lo sustentan, sino del estado de ánimo subjetivo
(relativismo/subjetivismo) o de las costumbres culturales (relativismo
cultural).
En su aspecto más difundido, como
relativismo cultural, sociológico o antropológico, sostiene que existen de
«hecho» sociedades, tribus o culturas distintas, con códigos éticos distintos
(ver cita). Este relativismo es un hecho innegable.
Hay relativismo ético, propiamente
dicho, cuando sostiene que no hay forma de decidir, entre valores y conductas
morales opuestas, cuál es la correcta y cuál la incorrecta; o bien que hay
opiniones éticas conflictivas y opuestas que son igualmente aceptables
moralmente, o que todos los códigos morales tienen igual valor moral. Siguiendo
la terminología de Richard D. Brandt, esto se puede interpretar, de un modo
estricto, como si indicara que no existe distinción alguna entre lo que es
justo y lo que es injusto (nihilismo ético), o bien se puede interpretar
simplemente como si afirmara que nadie puede justificar racionalmente qué es
justo y qué es injusto (relativismo escéptico). A este último relativismo se le
llama también relativismo metodológico, por cuanto supone que no hay un método
adecuado de razonar lo que es éticamente correcto. Este último relativismo
admite todavía otra interpretación: existe un método racional para decidir entre
cuestiones éticas, pero, a veces, es imposible decidir entre determinadas
situaciones éticas conflictivas. A este relativismo se refiere Richard D.
Brandt como «verdadero relativismo» (Teoría ética, Alianza, Madrid 1982, p.
326).
La solución al conflicto parece estar en un
conveniente equilibrio entre la admisión de un pluralismo ético o un pluralismo
de valores, y la afirmación de que el propio punto de vista ético, crítico y
reflexivo, vale más que cualquier otro, mientras no se muestre lo contrario. Es
difícil sostener el valor absoluto de los principios morales al igual que el
valor absoluto de las propias convicciones morales. Si el valor no es absoluto,
entonces se funda en razones de tipo empírico: las decisiones humanas tomadas
en un determinado tiempo y lugar, a partir de determinadas condiciones
intelectuales y afectivas.
Por otra
parte, se sostiene que existen valores morales universales. A un primer momento
en que, por parte de los antropólogos, interesaba más destacar las diferencias
étnicas entre los pueblos, sucedió otro de interés por destacar las
similitudes. Y así como se detecta la presencia de determinadas instituciones
sociales (la familia, la división del trabajo entre los sexos, etc.) en todos
los pueblos, también hay fundamento para afirmar que determinadas creencias o
valoraciones morales son universales: el rechazo del asesinato, la existencia
del incesto, la prohibición de mentir, el deber de lealtad con el propio grupo,
la sumisión del individuo al bien común, el deber de educar a los hijos, etc. -------------------------------------------------------------------------------------- F. Etica y Ciudadana!
Sexualidad! CIC – Youcat 400 – 425.-
¿Qué corresponde a la persona humana frente a la propia identidad
sexual? (2331-2336; 2392-2393)
¿Qué es la castidad? (2337-2338)
¿Qué supone la virtud de la castidad? (2339-2341)
¿De qué medios disponemos para ayudarnos a vivir la castidad?
(2340-2347)
¿De qué modos todos están llamados a vivir la castidad? (2348-2350;
2394)
¿Cuáles son los principales pecados contra la castidad? (2351-2359;
2396)
¿Por qué el sexto mandamiento prohíbe todos los pecados contra la
castidad? (2336)
¿Cuáles son los deberes de las autoridades civiles respecto a la
castidad? (2354)
¿Cuáles son los bienes del amor conyugal, al que está ordenada la
sexualidad? (2360-2361; 2397-2398)
¿Cuál es el significado del acto conyugal? (2362-2367)
¿Cuándo es moral la regulación de la natalidad? (2368-2369; 2399)
¿Cuáles son los medios inmorales para la regulación de la natalidad?
(2370-2372)
¿Por qué son inmorales la inseminación y la fecundación artificial? (2373-2377)
¿Cómo ha de ser considerado un hijo? (2378)
¿Qué pueden hacer los esposos cuando no tienen hijos? (2379)
¿Cuáles son las ofensas a la dignidad del Matrimonio? (2380-2391; 2400)
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FUENTES DE LA MORALIDAD CIC.-
1-¿Cuál es la fuente de la moralidad de los actos humanos? 1749-1754,
1757-1758.-
2-¿Cuándo un acto es moralmente bueno? 1755-1756, 1759-1760.-
3-¿Hay actos que son siempre ilícitos? 1756-1761.-
4-¿Qué son las Paciones? 1762-1766, 1771-1772.-
5-¿Las pasiones son moralmente buenas o malas? 1767-1770, 1773-1775.-
------------------------------------------------------------------------------------ EL CONCEPTO
EJ: el concepto “hombre” , cuya
connotación es tan solo “animal racional”, tiene una extensión que comprende
muchos miles de millones de individuos; el concepto de “argentino”, en cambio,
cuya connotación es mayor porque a todas las de “hombre” añade la de un
determinado país de nacimiento, tiene una extensión mucho menor, y menos aún será
la extensión de “entrerriano”, pues éste es un concepto de mayor connotación,
ya que a las notas de “hombre” y “argentino” agrega la ciudad de origen. Y así
sucesivamente…
Este triángulo registra con toda
claridad la razón inversa que se da entre la comprensión y extensión de un
concepto cualquiera. En el gráfico, todas las líneas AB expresan la comprensión
y las líneas AC la extensión. Tomemos el concepto “viviente”: su comprensión es
relativamente pequeña, pues dice que además que una cosa es, que esta vive;
esta comprensión esta expresada por la línea A1 B1; su extensión, en cambio, es
una de las mayores, A1 C1, pues comprende a todos los seres vivientes (plantas,
animales, hombres). El concepto “entrerriano”, en cambio, posee una comprensión
mucho mayor que “viviente” (implica “viviente” y “animal”, “vertebrado”,
“mamífero”, “racional”, “americano”, “argentino”, y “nacido en Entre Ríos”; esa
comprensión está representada por la línea A8 B8, mientras que su menor
extensión (comparada con “viviente”) está representada por la breve línea A8 C8.-
Cuanto mayor cantidad de notas,
pues, integran un concepto, menor es el número de individuos que ese concepto
abarca, y viceversa.- el concepto de menor comprensión y mayor extensión seria,
entonces, el de “ser” (vértice superior del triángulo) pues solo posee una nota
definitoria: que Es.
UN POCO DE HISTORIA
En los
orígenes de la cultura occidental, tanto los pueblos griegos como los semitas,
concebían al ser humano como una unidad de cuerpo y espíritu. Hablaban de este
varón,-Héctor, Samuel- y de esta mujer,- Elena, Sara.-
Si
buscamos en los textos, como la Ilíada (S VIII a.c.) aparecen términos como psige
(psiché) y soma (soma). El primero, no hace referencia a Alma, Espíritu o
conciencia, sino al Soplo Vital, que abandona al hombre a través de la boca y
las heridas. Después de la muerte, permanece el Soma, que no significa
cuerpo como traduciríamos actualmente en oposición al alma, sino que hace
referencia al cadáver. Solo el Soma lo que no tiene vida, nunca Héctor o
Sara.-
Para la
misma época, en los textos del Antiguo Testamento, encontramos una concepción
similar: el hombre es Basar, es decir “Carne”, cuerpo que representa a
todo el hombre en su unidad psicofísica, haciendo hincapié, en su condición de
ser frágil, débil, necesitado. Así diciendo “el verbo se hizo carne” significa
que el Verbo se ha hecho hombre, que comparte nuestra condición existencial.
Ser corpóreo es la condición humana, precaria tal vez, pero la única que tenemos. Podríamos decir que en el origen el hombre fue concebido como una unidad. Ni griegos, ni semitas tenían vocablos que aludieran al cuerpo y al alma por separado.
Los
conceptos de inmortalidad, pre-existencia, caída y transmigración de las almas,
propios de culturas orientales ingresaron a la cultura occidental a través de
la secta de los órficos. Primero Pitágoras y luego Platón, adoptaron estas
doctrinas que concebían al hombre como una dualidad cuerpo - alma. Para estos
el alma es de origen divino, y deberá reencarnarse hasta su purificación
definitiva, en la que se librará de la cárcel que es el cuerpo.- Platón no
niega la condición corpórea, pero esta es interpretada negativamente. Para él,
lo que el hombre tiene de más propio es su Alma. El cuerpo, en cambio, es una
pesada carga a la que debe resignarse, ya que todo lo que de él proviene, es
fuente de confusión y error. Aristóteles elabora una concepción del hombre,
aplicando la teoría hilemórfica (hilemórfica), donde sostiene la unidad de la
materia y la forma. De este modo, el cuerpo (materia) y el alma (forma) existen
solamente en el compuesto llamado “Sustancia”. Ninguno puede ser sin el otro;
así, lo real es el hombre concreto.
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EL HOMBRE
FILOSOFIA ANTIGUA /
GRIEGA
Los filósofos griegos,
“afirman la Unidad de Cuerpo – Alma”
Teoría: COSMOCENTRICA
Según:
Platón: Lo real, y verdaderamente humano se encontraba en el
alma. Para él, el alma es la esencia humana, y el cuerpo un instrumento de
servicio. Entonces para Platón el Ser Humano es un alma racional encadenada a
un cuerpo material y sensible, que busca salir de él para retornar a un estado
original de perfección a través de una continua lucha por el logro de mayores y
más perfectos conocimientos y evitando caer en los apetitos de su ser sensible
y material. Platón afirma que el cuerpo es la cárcel del alma espiritual.-
De donde se concluye
que la función prioritaria de todo ser humano ha de ser el cultivo de su inteligencia
como un deber moral por el rescate de su alma de lo terrenal.
Aristóteles: Considera al hombre como natural, porque forma
parte de la naturaleza, por lo que es causa de Materia y Forma; por lo tanto
aplica la teoría que se llamó, síntesis “hilemórfica”, defendiendo la unión
sustancial entre Cuerpo – Alma. El alma es principio de vida y conocimiento
racional, y distingue tres niveles de vida: actividades vegetativas, sensitivas
y racionales e intelectivas (función superior, absorbe la inferior)
Funciones del
alma intelectiva: El entendimiento hace posible el conocimiento
científico y el teórico, orientando hacia el conocimiento práctico, habituado hacia
el ámbito moral o al político, ya que es fundamental para el hombre la búsqueda
del bien, para alcanzar la felicidad. Resalta la importancia del hombre, porque
dentro de los seres libres e inteligentes, podemos dirigir nuestra conducta, formar nuestra
voluntad y cumplir con las exigencias que nos pone la naturaleza.
FILOSOFIA MEDIEVAL
Teorías que hablan de
un Dios creador del hombre a su Imagen, según su Semejanza.
Teoría: TEOCENTRICA
Según:
San Agustín: Agustín explora su misterio, su naturaleza, su
espiritualidad y su libertad. El compuesto humano está formado por el cuerpo y
el espíritu. A pesar de lo que se dice de él, superó el espiritualismo
helénico. La cárcel del alma no es el cuerpo humano, sino el cuerpo
corruptible, el alma no puede ser sin él dichosa. Esta fue creada de la nada. La
tesis fundamental que ayuda a entender el misterio del hombre, es su creación a
imagen de Dios, que es propia del hombre interior, de la mente. Pero ha sido
deformada por el pecado y será la gracia la encargada de restaurarla. El hombre
solo adhiriéndose al ser inmutable puede alcanzar su felicidad. En este
encuentro de Dios y el hombre, Agustín examina la delicada cuestión de la
gracia y la libertad.
Santo Tomás de Aquino: “El hombre es mortal porque no sabe
unir el principio y el fin”
Santo Tomás ha
inundado, además, con la luz racional purificada y sublimada por la fe, los
problemas concernientes al hombre: su naturaleza, creada a Imagen y Semejanza
de Dios; su personalidad, digna de respeto desde el primer instante de su
concepción; el destino sobrenatural del hombre en la visión beatifica de Dios
Uno y Trino.-
FILOSOFIA MODERNA Y
CONTEMPORANEA:
Teoría: ANTROPOCENTRICA
Según:
Sartre: El hombre no tiene una “esencia” que determine o
condicione su existencia, sino que es el propio despliegue de su “existencia”
el que le dota de una determinación.
El hombre se
encuentra, surge en el mundo y después se define. El hombre, tal como lo
concibe el existencialismo, no es definible, es nada. Sólo será después y será lo
que se haya hecho a sí mismo. “El existencialismo es un humanismo” dice
claramente Sartre…
Freud: Si bien, Freud no trabajó el concepto de sujeto como
tal, con su teoría si abrió la posibilidad de pensar al hombre –ser humano-
como alguien que se construye, que está en constante construcción y re -
significación, pero a la vez alguien en falta o alguien que desea. Freud rompe
con el paradigma del hombre como indivisible y dueño de sí, es decir, que da
cuenta de que los actos de los hombres son conscientes e inconscientes, y eso
es una división a lo que antes era individuo.-
------------------------------------------------------------------------------------------- ACTIVIDAD PARA 6º AÑO IPSBA.- FILOSOFIA II
EL CAMINO DEL NIHILISMO (El Hombre Light)
Enrique Rojas
1-Realiza un cuadro conceptual (esquema y
breve definición) de LIBERTAD.
2-¿Cuál es la Libertad Fundamental?
PERMISIVIDAD
3-¿Cómo se define y cuáles son las
consecuencias?
4-¿Cuál es su trasfondo Nihilista? ¿Por
qué?
5-Explique las consecuencias de la
Permisividad y el Subjetivismo, además con respecto a la Verdad.
RELATIVISMO Y ESCEPTICISMO
6-¿Cuáles son las ofertas de cada uno?
7-¿Por qué es imposible trascender?
8-¿Dónde radica la Felicidad?
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LA PERSONA Y LA SOCIEDAD
6º año
1877-1879 - 1890-1891 2. ¿Qué relación existe entre persona y sociedad? 1881-1882 - 1892-1893 3. ¿Qué indica el principio de subsidiaridad? 1883-1885 - 1894 4. ¿Qué más requiere una auténtica convivencia humana? 1886-1889 - 1895-1896 5. ¿En qué se funda la autoridad de la sociedad? 1897-1902 - 1918-1920 6. ¿Cuándo se ejerce la autoridad de manera legítima? 1903-1904 - 1921-1922 -1901 7. ¿Qué es el bien común? 1905-1906 -1924 8. ¿Qué supone el bien común? 1907-1909 -1925 9. ¿Dónde se realiza de manera más completa el bien común? 1910-1912 -1927 10. ¿Cómo participa el hombre en la realización del bien común? 1913-1917 -1926 11. ¿Cómo asegura la sociedad la justicia social? 1928-1933 -1943-1944 12. ¿En que se fundamenta la igualdad entre los hombres? 1934-1935 -1945 13. ¿Cómo hay que juzgar el hecho de la desigualdad entre los hombres? 1936-1938 -1946-1947 14. ¿Cómo se expresa la solidaridad humana? 1939-1942 -1948 --------------------------------------------------------------------------
ACTIVIDAD PARA 5º AÑO IPSBA.- SOBRE CAP. III ¿Qué es el
hombre? “El hombre light” E. Rojas
1-¿A qué se refiere la afirmación: “El hombre es LIBRE porque no es un
animal” Describe el término LIBERTAD?
2-Explica la frase: “El hombre de HOY, no sabe a dónde va…”
3-¿Qué es la verdad? Compara las definiciones Etimológicas.
4-¿Cuáles son los 2 términos estrechamente unidos? ¿Por qué?
VERDAD Y LIBERTAD
5-¿En que reside la esencia de la verdad?
6-¿Qué consecuencias Positivas/Negativas sacarías entre:
VERDAD – HOMBRE – NOTICIAS/INFORMACION?
7-Construya una definición de Felicidad
8-¿Qué o cómo explicarías las consecuencias del Hombre
Light, y el Hombre auténtico? (Utilizando los términos Relativismo – Moral –
Responsabilidad)
9-Adjuntar Vocabulario trabajado.-
_____________________________________________________ 5to AÑO - Proyección de Documental: "El Origen del Hombre" 1-¿cuál es la primera polémica que se plantea con Darwin? 2-Describe la diferencia entre Creación y Evolución. ¿La evolución es creadora? 3-¿Qué argumenta el "Diseño Inteligente" en Estados Unidos y Francia?
4-¿Cuándo nace el ser auténticamente humano?
_____________________________________________________
El dictamen
de la conciencia
CIC Nº 1777-1785
TRABAJO PARA 6to ETICA
¿Qué es la conciencia moral?
¿Qué supone la dignidad de la
persona en relación con la conciencia moral?
¿Cómo se forma la conciencia
moral para que sea recta y veraz?
¿Qué normas debe seguir siempre
la conciencia?
¿Puede la conciencia moral emitir
juicios erróneos?
1777 Presente en el corazón de la persona, la
conciencia moral (cf Rm 2, 14-16) le ordena, en el momento oportuno,
practicar el bien y evitar el mal. Juzga también las opciones concretas
aprobando las que son buenas y denunciando las que son malas (cf Rm 1,
32). Atestigua la autoridad de la verdad con referencia al Bien supremo por el
cual la persona humana se siente atraída y cuyos mandamientos acoge. El hombre
prudente, cuando escucha la conciencia moral, puede oír a Dios que le habla.
1778 La conciencia moral es un juicio de la razón
por el que la persona humana reconoce la cualidad moral de un acto concreto que
piensa hacer, está haciendo o ha hecho. En todo lo que dice y hace, el hombre
está obligado a seguir fielmente lo que sabe que es justo y recto. Mediante el
dictamen de su conciencia el hombre percibe y reconoce las prescripciones de la
ley divina:
La conciencia «es una ley de nuestro
espíritu, pero que va más allá de él, nos da órdenes, significa responsabilidad
y deber, temor y esperanza [...] La conciencia es la mensajera del que, tanto
en el mundo de la naturaleza como en el de la gracia, a través de un velo nos
habla, nos instruye y nos gobierna. La conciencia es el primero de todos los
vicarios de Cristo» (Juan Enrique Newman, Carta al duque de Norfolk, 5).
1779 Es preciso que cada uno preste mucha
atención a sí mismo para oír y seguir la voz de su conciencia. Esta exigencia
de interioridad es tanto más necesaria cuanto que la vida nos impulsa
con frecuencia a prescindir de toda reflexión, examen o interiorización:
«Retorna a tu conciencia, interrógala. [...]
Retornad, hermanos, al interior, y en todo lo que hagáis mirad al testigo,
Dios» (San Agustín, In epistulam Ioannis ad Parthos tractatus 8, 9).
1780 La dignidad de la persona humana implica y
exige la rectitud de la conciencia moral. La conciencia moral comprende
la percepción de los principios de la moralidad («sindéresis»), su aplicación a
las circunstancias concretas mediante un discernimiento práctico de las razones
y de los bienes, y en definitiva el juicio formado sobre los actos concretos
que se van a realizar o se han realizado. La verdad sobre el bien moral,
declarada en la ley de la razón, es reconocida práctica y concretamente por el dictamen
prudente de la conciencia. Se llama prudente al hombre que elige conforme a
este dictamen o juicio.
1781 La conciencia hace posible asumir la responsabilidad
de los actos realizados. Si el hombre comete el mal, el justo juicio de la
conciencia puede ser en él el testigo de la verdad universal del bien, al mismo
tiempo que de la malicia de su elección concreta. El veredicto del dictamen de
conciencia constituye una garantía de esperanza y de misericordia. Al hacer
patente la falta cometida recuerda el perdón que se ha de pedir, el bien que se
ha de practicar todavía y la virtud que se ha de cultivar sin cesar con la
gracia de Dios:
«Tranquilizaremos nuestra conciencia ante él,
en caso de que nos condene nuestra conciencia, pues Dios es mayor que nuestra
conciencia y conoce todo» (1 Jn 3, 19-20).
1782 El hombre tiene el derecho de actuar en
conciencia y en libertad a fin de tomar personalmente las decisiones morales.
“No debe ser obligado a actuar contra su conciencia. Ni se le debe impedir que
actúe según su conciencia, sobre todo en materia religiosa” (DH
3)
II. La
formación de la conciencia
1783 Hay que formar la conciencia, y esclarecer
el juicio moral. Una conciencia bien formada es recta y veraz. Formula sus
juicios según la razón, conforme al bien verdadero querido por la sabiduría del
Creador. La educación de la conciencia es indispensable a seres humanos
sometidos a influencias negativas y tentados por el pecado a preferir su propio
juicio y a rechazar las enseñanzas autorizadas.
1784 La educación de la conciencia es una tarea
de toda la vida. Desde los primeros años despierta al niño al conocimiento y la
práctica de la ley interior reconocida por la conciencia moral. Una educación
prudente enseña la virtud; preserva o sana del miedo, del egoísmo y del
orgullo, de los insanos sentimientos de culpabilidad y de los movimientos de
complacencia, nacidos de la debilidad y de las faltas humanas. La educación de
la conciencia garantiza la libertad y engendra la paz del corazón.
1785 En la formación de la conciencia, la Palabra
de Dios es la luz de nuestro caminar; es preciso que la asimilemos en la fe y
la oración, y la pongamos en práctica. Es preciso también que examinemos
nuestra conciencia atendiendo a la cruz del Señor. Estamos asistidos por los
dones del Espíritu Santo, ayudados por el testimonio o los consejos de otros y
guiados por la enseñanza autorizada de la Iglesia (cf DH
14).
______________________________________________CONCEPCIONES ACERCA DEL HOMBRE
Según Max Scheler (1874-1928)
|
CONCEPCION
JUDEO-CRISTIANA
El concepto de hombre esta tomado desde una
idea de la fe religiosa: El hombre es una creación, en cuerpo y alma, de un
Dios personal que crea al hombre a su Imagen según su Semejanza.
El
hombre al pecar, pierde el paraíso y con el la inmortalidad y la gracia. Pero a
partir del Sacrificio de Cristo, el hombre recupera el paraíso, su inmortalidad
y la gracia.
Así
mismo, el hombre es Señor de la creación, es puesto por encima del resto de los
vivientes, para cuidarla “dominarla” y “producirla”
Esta concepción se prolonga y domina en
la Edad Media, en San Agustín; Sto. Tomás; Pascal.
CONCEPCION CLASICA (los Griegos)
Homo
Sapiens/Animal Racional
La racionalidad,
separa al Hombre del resto de los animales y los ubica encima de
toda otra naturaleza.
Razón o
Logos: es lo mas importante, por ella el hombre conoce el ser tal cual es.
Pero ¡ojo!,
algunos consideran al Logos humano como “logos divino” el ordenador del mundo;
por lo tanto el hombre es el único ser natural con una chispa divina en su
esencia.
Por estos
motivos, el hombre al margen de la Razón, no puede ser considerada una vida
humana.
Sócrates:
propone el auto-examen: “El examen racional de las cosas y el auto-examen son
esenciales al ser humano”
Aristóteles:
“La auténtica Felicidad del hombre, reside en la vida del pensamiento, la vida
contemplativa, porque en la misma el hombre encuentra su perfección, la
realización de su esencia, la virtud suprema”.
LA IDEA DE HOMO
FABER
Esta idea es
sostenida por corrientes naturalistas, empiristas, positivistas, materialistas
y pragmáticas. Impulsadas por la teoría de la evolución de Charles Darwin, y el
desarrollo de la biología como ciencia.
Esta
doctrina empieza por negar una facultad racional separada, específica en el
hombre. No hay entre el hombre y el animal diferencias de esencias, solo hay
diferencias de grado.
Así mismo,
el Alma debe comprenderse por los instintos y sensaciones. El hombre es un ser
instintivo, un viviente especialmente desarrollado.
El espíritu
y la razón, no son más que un desarrollo de la llamada “inteligencia técnica”
Que ya
encontramos en los animales superiores.
Según estas
teorías el Hombre es un animal de señales, es decir, es decir el poseedor de un
idioma; o un animal de instrumentos; o un ser cerebral, es decir, que consume
mucha mas energía en el cerebro que los demás animales. Pero nada de esto es
propio o especifico del hombre, sino que todo se encuentra, en forma más o
menos rudimentaria, en los animales superiores.
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Lectura complementaria y actividad
EXISTENCIA EN
GENERAL
No estará fuera de
lugar, antes de dejar este asunto, explicar las ideas de EXISTENCIA EN GENERAL.... Por este medio estaremos mejor preparados para el examen del
conocimiento y probabilidad si entendemos perfectamente todas las ideas
particulares que entran en nuestro razonamiento. No hay impresión ni idea de
cualquier género de la que tengamos conciencia o memoria que no se conciba como
existente, y es evidente que de esta conciencia se deriva la más perfecta idea
y seguridad del ser. Partiendo de aquí, podemos presentar un dilema, el más
claro y concluyente que puede imaginarse, a saber: que ya que jamás recordamos
una idea o impresión sin atribuirle existencia, la idea de existencia o debe
ser derivada de una impresión distinta unida con cada percepción u objeto de
nuestro pensamiento, o debe ser la misma idea que la idea de la percepción u
objeto. Del mismo, modo que este dilema es una consecuencia evidente del
principio de que toda idea surge de una impresión similar, no es dudosa la
decisión entre las proposiciones del dilema. Tan lejos se halla de existir una
impresión distinta que acompañe a cada impresión y a cada idea, que yo no
podría pensar que existen dos impresiones distintas que están unidas inseparablemente.
Aunque ciertas sensaciones puedan estar a veces unidas hallamos rápidamente que
admiten una separación y pueden presentarse separadas. Así, aunque cada
impresión o idea que recordamos sea considerada como existente, la idea de la
existencia no se deriva de una impresión particular. La idea de la existencia,
pues, es lo mismo que la idea que concebimos siendo existente. El reflexionar
sobre algo simplemente y el reflexionar sobre algo como existente no son cosas
diferentes. Esta idea, cuando va unida con la idea de un objeto, no constituye
una adición para él. Todo lo que concebimos lo concebimos como existente. Toda
idea que nos plazca formarnos es la idea de un ser, y la idea de un ser es toda
idea que nos plazca formarnos. Quien se oponga a esto debe necesariamente
indicar la impresión diferente de la que la idea o entidad se deriva y debe
probar que esta impresión es inseparable de cada percepción que creemos
existente. Sin vacilar, podemos concluir que esto es imposible. Nuestro
razonamiento precedente, referente a la distinción de las ideas sin una
diferencia real, no nos servirá aquí de ayuda alguna. Este género de distinción
se funda en las diferentes semejanzas que una misma idea simple puede tener con
varias ideas diferentes; pero ningún objeto puede presentarse que se asemeje
con algún otro objeto con respecto de su existencia y diferente de los otros en
el mismo particular, pues todo objeto que se presenta debe necesariamente ser
existente. (D. HUME)
EXISTENCIA EXTERNA
Un razonamiento análogo
explicará la idea de la EXISTENCIA EXTERNA. Podemos observar que
se concede universalmente por los filósofos y es, además, manifiesto por sí
mismo, que nada se halla siempre realmente presente al espíritu más que sus
percepciones o impresiones e ideas, y que los objetos externos nos son
conocidos tan sólo por las percepciones que ellos ocasionan. Odiar, amar,
pensar, tocar, ver, no son, en conjunto, más que percibir. Ahora bien; ya que
nada se halla siempre presente al espíritu más que las percepciones, y ya que
todas las ideas se derivan de algo que se ha hallado antes presente a él, se
sigue que es imposible para nosotros concebir o formarnos una idea de algo
específicamente diferente de las ideas e impresiones. Fijemos nuestra atención
sobre nosotros mismos tanto como nos sea posible; dejemos caminar nuestra
imaginación hasta los cielos o hasta los últimos límites del universo: jamás
daremos un paso más allá de nosotros mismos ni jamás concebiremos un género de
existencia más que estas percepciones que han aparecido en esta estrecha
esfera. Este es el universo de la imaginación y no poseemos más ideas que las
que allí se han producido. Lo más lejos que podemos ir hacia la concepción de
los objetos externos, cuando se los supone específicamente diferentes de
nuestras percepciones, es formarnos una idea relativa de ellos sin pretender
comprender los objetos con que se relacionan. Generalmente hablando, no debemos
suponerlos específicamente diferentes, sino solamente atribuirles diferentes
relaciones, conexiones y duraciones. Pero de esto hablaremos con más detalle
más adelante. (D. HUME)
¿Cuál es la idea de existencia?
¿Cómo define Hume idea y percepción?
¿A que se refiere con existencia externa?
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Temas a Evaluar
en
ANTROPOLOGIA
Prof. Carlos Bahl
-Que es la Filosofía. Su nacimiento. -Significado del nombre. Sabiduría. -Un poco de historia. Esquema de las distintas épocas. -Nacimiento de la Antropología filosófica.
-¿Qué es la Antropología Filosófica? -Visión del hombre y visión del mundo. -Verdad sobre el hombre y visiones inadecuadas.
-Debates contemporáneos acerca del hombre: -El debate Scheler-Gehlen. -El puesto del Hombre en el cosmos por Max Scheler. -Debate sobre Humanismo ¿Qué es el Humanismo?.- Modalidades. -Dimensión corporal del Hombre. Un poco de historia. El hombre según Platón y Aristóteles.
-El hombre como viviente. Noción y caracterización. -Características del comportamiento de lo viviente. (Prof. Lersch). -Noción filosófica del viviente. -Analogía y grados del viviente. Unidad y dualidad; esencia existencia.
-Concepto de Persona. Evolución histórica. Fenomenología de la persona.
-Boecio y Sto. Tomás. -Origen de cada persona humana individual.- La sexualidad humana. -El alma, principio de vida del viviente. Principio vital. -Alma espiritual: su naturaleza y relación con el cuerpo. -El hombre ser libre: Libertad.
Criterios de evaluación
-La claridad de ideas y conceptos.
-La capacidad de reflexión.
-Vocabulario.
-Carpeta completa
-La evaluación será escrita, y se adjuntará un texto para trabajar.
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ENSAYO
Definición
El
ensayo consiste en la interpretación de un tema (humanístico,
filosófico, político, social, cultural, deportivo, etc) sin que sea
necesario usar un aparato documental, de manera libre, asistemática y
con voluntad de estilo.
Ortega y Gasset lo definió como «la ciencia sin la prueba explícita». Eugenio D'Ors lo definió como la «poetización del saber». Su origen se encuentra en el género epidíctico de la antigua oratoria grecorromana. Estas son algunas características:
- Tema libre (elogio, vituperio, exhortación).
- Estilo sencillo, natural, amistoso.
- Subjetividad (la charla es personal y expresa estados de ánimo).
- Se mezclan elementos (citas, proverbios, anécdotas, recuerdos personales).
- Sin orden preestablecido (se divaga), es asistemático.
- Va dirigido a un público amplio.
- Conciencia artística.
El
ensayo, a diferencia del texto informativo, no posee una estructura
definida ni sistematizada o compartimentada en apartados o lecciones,
por lo que ya desde el Renacimiento se consideró un género más abierto
que el medieval Tratado o Suma.
A esto convendría añadir que en el ensayo existe «voluntad de estilo», una impresión subjetiva que es también de orden formal.
Estructura
La
estructura del ensayo es sumamente flexible, ya que toda
sistematización es ajena a su propósito esencial, que es deleitar
mediante la exposición de un punto de vista que no pretende agotar un
tema.
Introducción
Es
la que expresa el tema y el objetivo del ensayo; explica el contenido y
los subtemas o capítulos que abarca, así como los criterios que se
aplican en el texto, es el 10% del ensayo y abarca más o menos 6
renglones.
Esta
parte constituye la presentación del tema sobre el que el autor va a
desarrollar su propio punto de vista, así como de las razones por las
cuales considera importante aproximarse a dicho tema. Además, esta parte
puede presentar el problema que plantea al tema al cual vamos a abocar
nuestros conocimientos, reflexiones, lecturas y experiencias. Si este se
plantea, entonces el objetivo del ensayo será presentar nuestro punto
de vista sobre dicho problema (su posible explicación y sus posibles
soluciones). La mayoría de las veces, sin embargo, el ensayo plantea un
tema bastante genérico como para adentrarse en él con toda la libertad
del que divaga con sus opiniones y creencias, pero paseando a través de
un territorio desconocido.
Desarrollo
Contiene
la exposición y análisis del mismo, se plantean las ideas propias y se
sustentan con información de las fuentes necesarias: libros, revistas,
Internet, entrevistas y otras. Constituye el 80% del ensayo. En él va
todo el tema desarrollado, utilizando la estructura interna: 60% de
síntesis, 10% de resumen y 10% de comentario.
Se
sostiene la tesis, ya probada en el contenido, y se profundiza más
sobre la misma, ya sea ofreciendo contestaciones sobre algo o dejando
preguntas finales que motiven al lector a reflexionar.
Conclusión
En
este apartado el autor expresa sus propias ideas sobre el tema, se
permite dar algunas sugerencias de solución, cerrar las ideas que se
trabajaron en el desarrollo del tema y proponer líneas de análisis para
posteriores escritos. Contemplan el otro 10% del ensayo, alrededor de
media página.
Esta
última parte mantiene cierto paralelismo con la introducción por la
referencia directa a la tesis del ensayista, con la diferencia de que en
la conclusión la tesis debe ser profundizada, a la luz de los
planteamientos expuestos en el desarrollo. Se puede "inferir" en esta,
que es la manera de comprobar lo que se dijo anteriormente, explicando
el por qué sustenta un tema o una opinión y las motivaciones que lo
llevan a desarrollarlo o bien que lo terminen de una mejor forma.
Lógica en el ensayo
La
lógica es crucial en un ensayo y lograrla es algo más sencillo de lo
que parece: depende principalmente de la organización de las ideas y de
la presentación. Para lograr convencer al lector hay que proceder de
modo organizado desde las explicaciones formales hasta la evidencia
concreta, es decir, de los hechos a las conclusiones. Para lograr esto
el escritor puede utilizar dos tipos de razonamiento: La lógica inductiva
el escritor comienza el ensayo mostrando ejemplos concretos para luego
deducir de ellos las afirmaciones generales. Para tener éxito, no sólo
debe elegir bien sus ejemplos sino que también debe presentar una
explicación clara al final del ensayo. La ventaja de este método es que
el lector participa activamente en el proceso de razonamiento y por ello
es más fácil convencerle.
La lógica deductiva
el escritor comienza el ensayo mostrando afirmaciones generales, las
cuales documenta progresivamente por medio de ejemplos concretos. Para
tener éxito, el escritor debe explicar la tesis con gran claridad y, a
continuación, debe utilizar transiciones para que los lectores sigan la
lógica/argumentación desarrollada en la tesis. La ventaja de este método
es que si el lector admite la afirmación general y los argumentos están
bien construidos generalmente aceptará las conclusiones.-------------------------------------------------------------------------------
APUNTES PARA IPSBA.- 5to AÑO
Humanismo, en filosofía, actitud que hace hincapié en la dignidad y
el valor de la persona. Uno de sus principios básicos es que las personas son
seres racionales que poseen en sí mismas capacidad para hallar la verdad y
practicar el bien. El término humanismo se usa con gran frecuencia para
describir el movimiento literario y cultural que se extendió por Europa durante
los siglos XIV y XV. Este renacimiento de los estudios griegos y romanos
subrayaba el valor que tiene lo clásico por sí mismo, más que por su
importancia en el marco del cristianismo.
El
movimiento humanista comenzó en Italia, donde los escritores de finales de la
edad media Dante, Giovanni Boccaccio y Francesco de Petrarca contribuyeron en
gran medida al descubrimiento y a la conservación de las obras clásicas. Los
ideales humanistas fueron expresados con fuerza por otro estudioso italiano,
Giovanni Pico della Mirandola, en su Oración, obra que trata sobre la
dignidad del ser humano. El movimiento avanzó aún más por la influencia de los
estudiosos bizantinos llegados a Roma después de la caída de Constantinopla a
manos de los turcos en 1453, y por la creación de la Academia platónica en Florencia.
La Academia, cuyo principal pensador fue Marsilio Ficino, fue fundada por el
hombre de Estado y mecenas florentino Cosme I de Medici. Deseaba revivir el
platonismo y tuvo gran influencia en la literatura, la pintura y la
arquitectura de la época.
La
recopilación y traducción de manuscritos clásicos se generalizó, de modo muy
significativo entre el alto clero y la nobleza. La invención de la imprenta de
tipos móviles, a mediados del siglo XV, otorgó un nuevo impulso al humanismo
mediante la difusión de ediciones de los clásicos. Aunque en Italia el
humanismo se desarrolló sobre todo en campos como la literatura y el arte, en
Europa central, donde fue introducido por los estudiosos alemanes Johannes
Reuchlin y Philip Melanchthon, el movimiento penetró en ámbitos como la
teología y la educación, con lo que se convirtió en una de las principales
causas subyacentes de la Reforma.
Uno
de los estudiosos más importantes en la introducción del humanismo en Francia
fue Erasmo de Rotterdam, que también desempeñó un papel principal en su
difusión por Inglaterra. Allí, el humanismo fue divulgado en la Universidad de
Oxford por los estudiosos William Grocyn y Thomas Linacre, y en la Universidad
de Cambridge por Erasmo y san Juan Fisher. Desde las universidades se extendió
por toda la sociedad inglesa y allanó el camino para la edad de oro de la
literatura y la cultura que llegaría con el periodo isabelino.
HUMANISMO
CRISTIANO
Las líneas generales del Humanismo Cristiano se
encuentran fundamentadas en una Antropología cristiana.
-
El hombre es un ser creado a Imagen y Semejanza de Dios.
-
Es un ser viviente compuesto de alma espiritual e inmortal y de cuerpo material.
-
La libertad consiste en poder elegir, pero principalmente en poder amar y
desear el bien.
-
El hombre es centro y señor de la creación.
Para Maritain, el teocentrismo medieval como el
antropocentrismo moderno, resultan insuficientes para plantear un humanismo
contemporáneo. El primero porque subordina demasiado lo natural a lo
sobrenatural; el segundo, porque absolutiza el valor de lo humano. Propone
rescatar los elementos del cristianismo para construir una alternativa diferente
de las ideologías modernas del liberalismo y el socialismo. A esta propuesta la
llama “Humanismo Integral”
HUMANISMO
EXISTENCIALISTA
Jean Paul Sartre
abrió con su manifiesto “El existencialismo es un humanismo” el debate
en torno de la cuestión de si el existencialismo era o no una propuesta
humanista.
Para definir su existencialismo humanista, Sartre
sostiene tres ideas que son sus principios:
-
El existencialismo es ateo
-
El hombre es lo que hace
-
Estamos en un plano donde solamente hay hombres.
Según Sartre el existencialismo debe ser necesariamente
ateo, porque si consideramos la existencia de Dios como fundamento de la
existencia humana, ésta siempre va a estar precedida por otra existencia que
contiene su esencia de antemano. El hombre no es existencialmente libre si su
esencia es predeterminada. El sostiene que “la existencia precede la esencia”.
El existencialismo comienza cuando el hombre queda a solas con su existencia,
es decir, cuando termina con la ilusión de toda esencia que lo preceda.
-
El hombre del Humanismo existencialista se hace a si mismo.
-
Existir implica estar condenado a ser libre.
-
El hombre se inventa a si mismo.
Filosofía
Contemporánea
La filosofía en estos últimos años, se a convertido en
una ciencia que es ya practicada en la universidad, y es por eso que ahora se
podría decir que es más crítica.
Después de la filosofía de Immanuel Kant, la filosofía
idealista se convirtió en la filosofía que más predominó en Europa con el apoyo
del filósofo Hegel. También, la filosofía existencialista de Kierkegaard, a la
vez con el marxismo, la filosofía vitalista del filósofo Nietzsche, hicieron
que la filosofía idealista reaccionara en cierto modo consagra la
identificación del yo trascendental kantiano con el Dios del cristianismo.
En el Reino Unido, predominó la filosofía del positivismo
utilitarista de Bentham y J.S. Mill.
En Estados Unidos, predominó la filosofía del pragmatismo
de Pierce y William James y la fenomenología con Husserl. En el último cuarto
del siglo XX aparecen figuras como John Searle, procedente de la filosofía del
lenguaje, estudioso de la filosofía de la mente y creador del argumento de la
Habitación china; y Alasdair MacIntyre, historiador del marxismo y la ética
individual y política.
El siglo XX ve también surgir filósofas de primera línea
como Elizabeth Anscombe, Hannah Arendt y Edith Stein.
CARACTERÍSTICAS
FILOSÓFICAS: valoración de la Ciencia, y extensión del método científico a
otras disciplinas. confianza en el progreso indefinido de la humanidad. Las
corrientes filosóficas dominantes son el Positivismo y el Socialismo, en todas
sus formas dentro de la filosofía política.
Se
separan de la filosofía, la Psicología (Wundt) y la Sociología (Comte) que se
constituyen en ciencias independientes.
En la
primera mitad del siglo surgen corrientes filosóficas contrapuestas:
1- Negación de la Metafísica.
Aparición de la Lógica matemática e interés por la Epistemología.
2- Revitalización de la Metafísica.
Importancia de la Antropología y la Ética. Dentro de esta corriente caben citar
el movimiento Existencialista y el Vitalista.
A
partir de los años 60 se produce el “giro lingüístico” el lenguaje aparece como
un modo de construir la realidad. En el plano Ético cobra mayor la propuesta de
una ética para la convivencia; y en el plano de la filosofía política surge una
fuerte critica hacia los grandes sistemas filosóficos del S XIX.
Visión del
hombre, Visión del mundo.Verdad sobre el hombre.
Cuando
hablamos de una “Visión del hombre” entendemos visión acerca del hombre. Esta
palabra encuentra equivalentes “imagen del hombre”. Pero esta visión no se ve
sino comprendida dentro de la “visión del Mundo” o Cosmovisión, es decir una
visión de toda la realidad o de la totalidad de lo real.
Que
se entiende por cosmovisión?, “es un conocimiento, una valoración y una toma de
posición vital que posee en un determinado momento un sujeto o una sociedad,
frente a la totalidad de la realidad: el ideal, el hombre, la naturaleza. Una
cosmovisión importa, 1) un conocimiento, 2) una valoración, 3) una toma de
posición vital o comportamiento resultante. No se trata solo de un
conocimiento, afecta a la inteligencia y a la voluntad de todas las facultades
del hombre. En otras palabras, es la imagen complexiva resultante del conjunto
de cosas, reales o supuestas, que importan o motivan, y por tanto se imponen en
la línea de conducta de un sujeto o de un grupo social. Es un modo de ver y de
vivir la vida.
Todo
sujeto humano posee una cosmovisión, que puede ir evolucionando en el tiempo.
Ahora bien, esa cosmovisión es el comportamiento resultante de la imagen acerca
de tres categorías de la realidad: 1) el ideal; 2) el hombre mismo individual y
social; 3) la naturaleza circundante.
El
Ideal, es la concreción de una idea o valor que constituye la meta suprema a
la que ese sujeto tiene de un modo absoluto. Este ideal puede ser Dio,, así
como también algo material o algo propio del sujeto.
Cuando
hablamos de visiones inadecuadas y adecuadas del hombre, hacemos referencia a
la “VERDAD sobre el Hombre”, ya que esta es la adecuación entre la inteligencia
y la realidad, es decir que lo concebido intelectualmente, se Adecua con la
realidad.
Una
visión del hombre será Inadecuada, si no define al hombre por su esencia u
olvida algunas de sus propiedades.
EL DEBATE
ANTROPOLÓGICO. (Scheler - Gehlen)
El debate de ambos autores se desarrolla a comienzos de
Siglo. Estos trataron de dar respuesta al problema de cómo lograr una
interpretación del hombre, habiendo tantos discursos acerca del mismo. La
teología, la filosofía, las ciencias, especialmente la Biología a partir de la
teoría de la evolución, ofrecían ideas acera del hombre, cada una desde su
perspectiva particular y determinada.
Scheler
busca precisar la posición especial del hombre en relación a los otros
seres vivos, mostrando que este no puede ser un puro producto de la evolución
de la vida. La diferencia que este va a poner del hombre, respecto de los otros
seres vivos, es el Espíritu.
Gehlen,
va a criticar esta necesidad de determinar una diferencia específica, y que va
a sostener al hombre como tal, es una realización única, nunca intentado antes
con la naturaleza. Por ello hasta los sistemas más básicos de ordenación en el
mundo, como por ej., la percepción, son específicamente humanos.-
Ambos pensadores, con argumentos diferentes, abren un
frente de discusión con el evolucionismo. Esta teoría surgió en el S. XIX y
tuvo una gran repercusión.
Las tesis fundamentales de la teoría de la evolución, son
las siguientes:
1)El hombre y todas las especies animales, derivan de un
mismo tronco en común.
2)La selección Natural de los mas aptos: Los seres vivos
crecen en proporción geométrica, y los recursos de subsistencia en proporción
aritmética. Esto determina una lucha por la existencia , por lo que sobreviven
los más aptos, aquellos individuos y especies que a través de sucesivas
modificaciones, se adaptaron a las variaciones del ambiente.
Los ataques más firmes de estas ideas provinieron de
ámbitos religiosos. La idea de que había evolucionado por procesos naturales,
negaba la creación divina del hombre, y parecía ponerlo al mismo nivel que el
de los animales.
Se considera que esta es la segunda de las tres grandes
humillaciones que ha sufrido el hombre. La primera de ella es la de Copérnico,
respecto de la posición del hombre en el universo, y la tercera que a partir de
Freud respecto de la centralidad de la conciencia.
Boecio
Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio (Anicius Manlius Severinus Boëthius, en latín) (Roma, 480 – Pavía, 524/525) fue un filósofo romano.Biografía
Provenía de una antigua familia romana, los Anicia, cristianizada hace más de un siglo, que dio dos emperadores y un Papa. Fue hijo de Flavio Manlio Boecio. Empezó estudios de retórica y filosofía, conocimientos que amplió en Atenas. Se casó con Rusticiana, hija del senador Símaco (senador y cónsul en el año 485).
En 510 fue consul ordinarius (el cónsul que da nombre al año) en solitario. En 522 ó 523 él mismo fue nombrado magister officiorum, cargo equivalente a lo que podría llamarse un primer ministro, del rey ostrogodo Teodorico el Grande. En 522 nombró cónsules a sus dos hijos, Flavio Símaco y Flavio Boecio.
La acumulación de tanto poder despertó los celos del partido filogótico, por lo que fue acusado de conspirar a favor del Imperio bizantino por el referendarius Cipriano, miembro de ese partido. Fue encarcelado, torturado y decapitado en Ager Calventienus, al norte de Pavía, «injustamente», según él mismo, por haber intentado proteger al Senado. La ciudad de Pavía le reconoce y celebra en la liturgia como mártir en la fe.
León XIII aprobó su culto para diócesis de Pavía el 25 de diciembre de 1883. Se festeja el 27 de mayo.
Obra
Con el propósito de unificar ambas escuelas filosóficas, se propuso traducir al latín las obras de Aristóteles y de Platón, pero no concluyó su proyecto: sólo se conservan su traducción de las Categorías y del Peri hermeneias de Aristóteles y de la Isagoge de Porfirio. Étienne Gilson afirma que Boecio fue, para la escolástica medieval, por sus traducciones, comentarios y escritos, la principal autoridad en lógica de la Edad Media hasta que en el siglo XIII fue traducido al latín y comentado directamente el Organon completo de Aristóteles. En su obra principal realiza la distinción, que luego sería central para la Escolástica, entre id quod est (todo el ente) y quo est o esse (aquello que hace que el ente sea).
Su obra más famosa es, sin embargo, Consolatio philosophiae, mencionada en la Edad Media como De consolatione philosophiae. Se trata de un diálogo entre el propio Boecio y Filosofía, personaje alegórico femenino que se le aparece a Boecio para aclararle el problema del destino, de por qué los malvados logran recompensa y los justos no. Filosofía
intenta suavizar su aflicción demostrándole que la verdadera felicidad consiste en el desprecio de los bienes de este mundo y en la posesión de un bien imperecedero, que coincide con la Providencia universal que gobierna todas las cosas, concepto éste que toma del Estoicismo. El tema se relaciona directamente con la caída en desgracia del propio Boecio, por lo cual se piensa que esta obra fue compuesta en la cárcel durante el largo año que pasó antes de ser ejecutado.
Este trabajo tuvo una gran importancia para la ulterior teología del Cristianismo medieval, pese a que tanto la metodología como la terminología que utiliza Boecio son meramente filosóficas y en ningún momento plantea la cuestión en términos de fe cristiana. Debido a que en su obra maestra, en prosa y verso, la Consolación, no cita en ningún momento a Jesucristo ni la Sagrada Escritura, ni explícitamente la fe cristiana, algunos historiadores en los siglos XVIII y XIX pusieron en duda el cristianismo de Boecio y la autenticidad de sus obras teológicas; demostrada ésta, la cuestión está definitivamente resuelta.
También escribió sobre aritmética (De arithmetica), música (De música), geometría, astronomía y de teología (Opuscula theologiae, cinco libros). Todo con la intención de transmitir a las nuevas generaciones, a los nuevos tiempos, la gran cultura grecorromana. Precisamente por este motivo, Boecio ha sido calificado como el último representante de la cultura romana antigua y el primero de los intelectuales medievales
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Fragmento de Tratado de la
naturaleza humana.
De David Hume. Libro Primero: introducción.
Nada hay que resulte más corriente y natural
en aquellos que pretenden descubrir algo nuevo en el mundo de la filosofía y
las ciencias que el alabar implícitamente sus propios sistemas desacreditando a
todos los que les han precedido. Ciertamente, si se hubieran contentado con
lamentar la ignorancia que todavía padecemos en la mayor parte de los problemas
importantes que pueden presentarse ante el tribunal de la razón humana, pocas
personas de entre las familiarizadas con las ciencias habría que no se hallaran
dispuestas a estar de acuerdo con ellos. Cualquier hombre juicioso e ilustrado
percibe fácilmente el poco fundamento que tienen incluso sistemas que han
obtenido el mayor crédito y que han pretendido poseer en el más alto grado una
argumentación exacta y profunda. Principios asumidos confiadamente,
consecuencias defectuosamente deducidas de esos principios, falta de coherencia
en las partes y de evidencia en el todo: esto es lo que se encuentra por
doquier en los sistemas de los filósofos más eminentes; esto es, también, lo
que parece haber arrastrado al descrédito a la filosofía misma.
Tampoco se requiere mucha inteligencia para
descubrir la presente condición imperfecta de las ciencias; hasta el vulgo
puede juzgar desde fuera, al oír el ruido y el alboroto levantados, que no todo
va bien dentro. No hay nada que no esté sujeto a discusión y en que los hombres
más instruidos no sean de pareceres contrarios. Ni el más trivial problema
escapa a nuestra polémica, y en la mayoría de las cuestiones de importancia
somos incapaces de decidir con certeza. Se multiplican las disputas, como si
todo fuera incierto; y estas disputas se sostienen con el mayor ardor, como si
todo fuera cierto. En medio de todo este bullicio, no es la razón la que se
lleva el premio, sino la elocuencia: no hay hombre que desespere de ganar
prosélitos para las más extravagantes hipótesis con tal de que se dé la maña
suficiente para presentarlas con colores favorables. No son los guerreros, los
que manejan la pica y la espada, quienes se alzan con la victoria, sino los
trompetas, tambores y músicos del ejército.
De aquí surge en mi opinión ese común
prejuicio contra los razonamientos metafísicos, del tipo que sean, prejuicio
que vemos incluso en quienes se tienen por hombres de estudio y que valoran en
su justa medida, en cambio, las demás ramas de la literatura. Estos estudiosos
no entienden por razonamiento metafísico el realizado en una disciplina
particular de las ciencias, sino toda clase de argumentos que sean de algún
modo abstrusos, y que exijan alguna atención para ser entendidos. Hemos gastado
con tanta frecuencia nuestros esfuerzos en investigaciones de ese tipo que por
lo común las damos de lado sin vacilación, y tomamos la resolución de que si
tenemos que ser presa de errores y engaños, que éstos sean al menos algo
natural y entretenido. Lo cierto es que sólo el escepticismo más radical, unido
a una fuerte dosis de pereza, puede justificar esta aversión hacia la
metafísica, pues si la verdad fuera en general alcanzable por la capacidad
humana, ciertamente debería ser algo muy profundo y abstruso, de modo que
esperar alcanzarla sin esfuerzo cuando los más grandes genios han fracasado, a
pesar de supremos esfuerzos, es cosa que hay que considerar realmente como vana
y presuntuosa. Yo no pretendo tal ventaja en la filosofía que voy a exponer;
por el contrario, tendría por mala señal que se la encontrara obvia y fácil de entender.
Es evidente que todas las ciencias se
relacionan en mayor o menor grado con la naturaleza humana, y que aunque
algunas parezcan desenvolverse a gran distancia de ésta regresan finalmente a
ella por una u otra vía. Incluso las matemáticas, la filosofía
natural y la religión natural dependen de algún modo de la ciencia
del HOMBRE, pues están bajo la
comprensión de los hombres y son juzgadas según las capacidades y facultades de
éstos. Es imposible predecir qué cambios y progresos podríamos hacer en las
ciencias si conociéramos por entero la extensión y fuerzas del entendimiento
humano, y si pudiéramos explicar la naturaleza de las ideas que empleamos, así
como la de las operaciones que realizamos al argumentar. Y es sobre todo en la
religión natural donde cabe esperar progresos, ya que esta disciplina no se
contenta con instruirnos sobre la naturaleza de las facultades superiores, sino
que lleva mucho más lejos sus concepciones: a la disposición de éstas para con
nosotros, y a nuestros deberes para con ellas; de manera que no somos tan sólo
seres que razonamos sino también uno de los objetos sobre los que razonamos.
Por consiguiente, si ciencias como las
matemáticas la filosofía natural y la religión natural dependen de tal modo del
conocimiento que del hombre se tenga, ¿qué no podrá esperarse en las demás
ciencias, cuya conexión con la naturaleza humana es más íntima y cercana? El
único fin de la lógica es explicar los principios y operaciones de nuestra
facultad de razonamiento, así como la naturaleza de nuestras ideas; la moral y
la crítica artística tratan de nuestros gustos y sentimientos y la política
considera a los hombres en cuanto unidos en sociedad y dependiendo unos de
otros. Y en estas cuatro ciencias: lógica, moral, crítica de artes y letras,
y política, está comprendido casi todo lo que de algún modo nos interesa
conocer, o que pueda tender al progreso o refinamiento de la mente humana.
Aquí se encuentra, pues, el único expediente
en que podemos confiar para tener éxito en nuestras investigaciones
filosóficas, abandonando así el lento y tedioso método que hasta ahora hemos
seguido. En vez de conquistar de cuando en cuando un castillo o una aldea en la
frontera, marchemos directamente hacia la capital o centro de estas ciencias:
hacia la naturaleza humana misma; ya que, una vez dueños de ésta, podremos
esperar una fácil victoria en todas partes. Desde ese puesto nos será posible
extender nuestras conquistas sobre todas las ciencias que más de cerca
conciernen a la vida del hombre. Y además, con calma, podremos pasar a
descubrir más plenamente las disciplinas que son objeto de pura curiosidad. No
hay problema de importancia cuya decisión no esté comprendida en la ciencia del
hombre; y nada puede decidirse con certeza antes de que nos hayamos
familiarizado con dicha ciencia. Por eso, al intentar explicar los principios
de la naturaleza humana proponemos, de hecho, un sistema completo de las
ciencias, edificado sobre un fundamento casi enteramente nuevo, y el único
sobre el que las ciencias pueden basarse con seguridad.
Y como la ciencia del hombre es la única
fundamentación sólida de todas las demás, es claro que la única fundamentación
sólida que podemos dar a esa misma ciencia deberá estar en la experiencia y la
observación. No es una reflexión que cause asombro el considerar que la
aplicación de la filosofía experimental a los asuntos morales deba venir
después de su aplicación a los problemas de la naturaleza, y a más de un siglo
de distancia, pues encontramos que de hecho ha habido el mismo intervalo entre
los orígenes de estas ciencias, y que de TALES
a SOCRATES el espacio de tiempo es
casi igual al que media entre Lord BACON
y algunos recientes filósofos en Inglaterra, que han comenzado a poner
la ciencia del hombre sobre una nueva base y han atraído la atención del
público y excitado su curiosidad. Tan cierto es esto que, aunque otros países
puedan rivalizar con nosotros en poesía y superarnos en otras artes agradables,
los progresos en la razón y la filosofía sólo pueden deberse a la tierra de la
tolerancia y la libertad.
Tampoco debemos pensar que este reciente
progreso en la ciencia del hombre honra menos a nuestra patria que el
anteriormente logrado en filosofía natural; por el contrario, tendremos que
estimarlo como digno de mayor gloria, dada la superior importancia de aquella
ciencia y su necesidad de reforma. Me parece evidente que, al ser la esencia de
la mente tan desconocida para nosotros como la de los cuerpos externos,
igualmente debe ser imposible que nos formemos noción alguna de sus capacidades
y cualidades sino mediante experimentos cuidadosos y exactos, así como por la
observación de los efectos particulares que resulten de sus distintas
circunstancias y situaciones. Y aunque debamos esforzarnos por hacer nuestros
principios tan generales como sea posible, planificando nuestros experimentos
hasta el último extremo y explicando todos los efectos a partir del menor
número posible de causas —y de las más simples—, es con todo cierto que no
podemos ir más allá de la experiencia; toda hipótesis que pretenda descubrir
las últimas cualidades originarias de la naturaleza humana deberá rechazarse
desde el principio como presuntuosa y quimérica.
No creo que el filósofo que se aplicase con
tal seriedad a explicar los principios últimos del alma llegara a mostrarse
gran maestro en esa ciencia de la naturaleza humana que pretende explicar, o
muy conocedor de lo que sería naturalmente satisfactorio para la mente del
hombre. Pues nada es más cierto que el hecho de que la desesperación tiene
sobre nosotros casi el mismo efecto que la alegría, y que tan pronto como
conocemos la imposibilidad de satisfacer un deseo desaparece hasta el deseo
mismo. Cuando vemos que hemos llegado al límite extremo de la razón humana nos
detenemos satisfechos, aunque por lo general estemos perfectamente convencidos
de nuestra ignorancia y nos demos cuenta de que nos es imposible dar razón de
nuestros principios más universales y refinados, más allá de la mera
experiencia de su realidad; experiencia que es ya la razón del vulgo, por lo
que en principio no hacía falta haber estudiado para descubrir los fenómenos
más singulares y extraordinarios. Y del mismo modo que esta imposibilidad de
ulteriores progresos es suficiente para convencer al lector, así es posible que
el escritor que trate de esos temas logre convencer de un modo más refinado si
confiesa francamente su ignorancia, y si es lo suficientemente prudente como
para evitar el error —en que tantos han caído— de imponer a todo el mundo sus
propias conjeturas e hipótesis como si fueran los más ciertos principios. Y si
puede conseguirse una tal satisfacción y convicción mutuas entre maestro y
discípulo, no sé qué más podemos pedir a nuestra filosofía.
Ahora bien, por si se creyera que esta
imposibilidad de explicar los últimos principios es un defecto de la ciencia
del hombre, yo me atrevería a afirmar que se trata de un defecto común a todas
las ciencias y artes a que nos podamos dedicar, lo mismo si se cultivan en las
escuelas de los filósofos que si se practican en las tiendas de los más
humildes artesanos. Ni unos ni otros pueden ir más allá de la experiencia, ni
establecer principio alguno que no esté basado en esa autoridad. La filosofía
moral tiene, ciertamente, la desventaja peculiar —que no se encuentra en la
filosofía natural— de que al hacer sus experimentos no puede realizar éstos con
una finalidad previa, con premeditación, ni de manera que se satisficiera a sí
misma con respecto a toda dificultad particular que pudiera surgir. Cuando no
sé cómo conocer los efectos de un cuerpo sobre otro en una situación dada, no
tengo más que colocarlos en esa situación y observar lo que resulta de ello.
Pero si me esforzara en esclarecer del mismo modo una duda en filosofía moral,
situándome en el mismo caso que quiero estudiar, es evidente que esta reflexión
y premeditación dificultaría de tal forma la operación de mis principios
naturales que sería imposible inferir ninguna conclusión correcta de ese
fenómeno. En esta ciencia, por consiguiente, debemos espigar nuestros
experimentos a partir de una observación cuidadosa de la vida humana,
tomándolos tal como aparecen en el curso normal de la vida diaria y según el
trato mutuo de los hombres en sociedad, en sus ocupaciones y placeres. Cuando
se realicen y comparen juiciosamente experimentos de esta clase, podremos
esperar establecer sobre ellos una ciencia que no será inferior en certeza, y
que será muy superior en utilidad, a cualquier otra que caiga bajo la
comprensión del hombre.
Fuente: Hume, David. Tratado de la naturaleza humana.
Edición preparada por Félix Duque. Madrid. Editorial Tecnos, 1988.-
muy bueno y comprensivo
ResponderEliminarMuchas Gracias
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