miércoles, 30 de abril de 2014

Filosofía

Filosofía


Conocimiento eminentemente racional del sentido del ser y de sus regiones fundamentales.  


      Del griego philêin (amar) y sophía (sabiduría), la traducción literal es “amor a la sabiduría”. Dado que en otras culturas encontramos elementos filosóficos pero mezclados profusamente con otros de carácter religioso, muchos autores consideran que la filosofía entendida como actividad intelectual sistemática y rigurosa sólo existe en la tradición europea que comienza con los griegos.
      Pitágoras fue el primero en llamarse a sí mismo filósofo o amante del saber, distinguiéndose de los dioses que, en cambio, son “sabios”. También fue Pitágoras el primero que presentó la filosofía como una actividad contemplativa del espectáculo del mundo: la vida es como una gran feria, dijo, donde algunos van a hacer negocios, otros a divertirse, y los mejores a observar desinteresadamente lo que allí sucede; estos últimos son los filósofos.
      Otros autores atribuyen a Heráclito la concepción de la filosofía como un saber que no se limita a ser el compendio o suma de los conocimientos comunes y de las disciplinas científicas, sino un saber con carácter propio y que tiene como objeto los principios fundamentales de lo real.
      La filosofía entendida en sentido propio (lo que Aristóteles llama “filosofía primera”) tiene por objeto los principios primeros, las estructuras más generales del ser e incluso Dios mismo.      







Heráclito

 
 Heráclito
(Kirk y Raven, Los Filósofos Presocráticos, Editorial Gredos)
     "Pitágoras fue el primero en tomar el nombre de "filósofo". Esto no implicaba sólo un nombre nuevo, sino que anticipó una enseñanza útil de la propia ocupación. dijo, en efecto, que el ingreso de los hombres en la vida se parece a la concurrencia masiva a las reuniones festivas. En efecto, así como allí andan por todos lados hombres que poseen diversos propósitos (uno, el que está apresurado por vender mercaderías con miras a un negocio ventajoso; otro, el que concurre para exhibir la fuerza de su cuerpo, en busca de honores; hay incluso una tercera especie, la más libre, que se congrega con el fin de ver los lugares y obras artesanales más bellas y los hechos y palabras virtuosas, de las cuales suele haber muestras en las reuniones festivas), análogamente en la vida hombres muy diversos en sus esfuerzos se congregan en un mismo lugar: unos son presa de ansias de riquezas y bienes superfluos; otros, del deseo de dominio y mando, y son poseídos por el amor a la victoria y por la ambición desesperada. Y el más puro es ese tipo de hombre que se muestra en la contemplación de las cosas más bellas, al que corresponde el nombre de "filósofo"".
Jámblico, V. P. XX 58
(Biblioteca clásica Gredos, Los Filósofos Presocráticos, I. Traducción: Conrado Eggers Lan y Victoria E. Juliá)